Históricamente estos sistemas comenzaron con la década de los setenta -en 1971, con el Holodontography-Altschuler System-, y con el Sopha System de Duret, progresando enormemente hasta comienzos de los noventa. Durante esos veinte años, se potenció su desarrollo con el siguiente hito histórico que los encumbró, en su segunda década, por la aparición de los principales impulsores del cad-cam clínico comercializable -Mörmann y Brandestini, en 1981-, denominado Sistema Cerec. También se establecieron los principios de estos dispositivos con el DCS Dental System, el CAP System, el Minnesota-Rekow System, el Nissan Cad/Cam System, Automill y Microdenta System. El culmen del progreso se alcanzó a mediados de los noventa, con sistemas ampliamente comercializados y evolucionados hasta hoy: Procera, DCS Dental, o Cicero.
En los siguientes diez años, se continuó perfeccionando los sistemas citados; hubo algunos sistemas no comerciales o de escasa difusión, o distribuidos moderadamente; repre- sentando un período hasta el 2000, con una pequeña depresión, en los años medios, por el declive en la extensión de estos productos, en relación al extraordinario futuro que se les auguraba, motivada por el alto coste de los equipos y las limitaciones en su potencia digital, en el que –aún y así- aparecieron sistemas como: Belledent, Cadim, Dentscan, CCD System, Cynovad, Digident-Girrbach, Decim y Etkon.
La segunda revolución para la odontología por cad-cam se produjo con el comienzo del siglo. Ampliándose enormemente la cantidad de sistemas y alentándose una explosión del trabajo digital en odontología, con: Cercon-Degussa, Lava-3M-Espe, Cad-Esthetics System-Ivoclar, DDS, GC-Dental, Everest-Kavo y Bego.
En estos momentos el futuro de la odontología se encuentra inexorablemente unido a estos aparatos. Para el clínico o el laboratorio dental es hoy imprescindible contar con ellos. Siguen nuevas apariciones, como el sistema Hint-Els, o el Evolution-4D, similar al Cerec, que fue el pionero, pero que todavía, a la fecha, se mantiene como el más versátil, modulable y práctico, con progresos como el facilitado trabajo de diseño tridimensional o el nuevo escaneado extraoral independiente.
Los sistemas de cad-cam, están integrados por: un escaner que digitaliza el objeto dental, un ordenador con el software adecuado para el diseño virtual, y una máquina de tallado para la fabricación del objeto diseñado en un material determinado.
Una relación actualizada, de gran número de los sistemas existentes se encuentra en “Aktuelle CAD/CAM Systeme”, en
http://www.tu-dresden.de/medprothetik/computerzahn/CAD-CAM-Systeme.htm
Factores clave
en la Oclusión Computarizada-.
La digitalización del estudio, diagnóstico y tratamiento de la oclusión, como la construcción o restauración de un sistema dentario óptimo para la correcta función masticatoria del aparato estomatognático, pretende facilitar y generalizar la excelencia en el trabajo clínico. Es una aplicación de preferencia informática porque pueden manejarse gran cantidad de datos, mediciones, relaciones geométricas, unidas a la tridimensionalidad y la movilidad de sus elementos, de una forma racional, lógica y científicamente fundamentada, aún partiendo de concepciones filosóficas o criterios sujetos a distintas escuelas de oclusodoncia.
La digitalización de la oclusión pude llevar- nos a despejar supuestos sin evidencia científica, de la que adolece sectorialmente nuestro arte.
¿Qué posibilidades presenta la OC?
¿Existe una fórmula matemática que nos determine la oclusión perfecta?
Tenemos suficientes fórmulas, reglas y relaciones numéricas, aportadas por numerosos autores, que tienen que se recopiladas y que pueden así ser aplicadas.
Yá que la digitalización recoge todos los datos métricos y posicionales (coordenadas de cada punto, con su x,y,z), del sistema dentario, se pueden establecer fórmulas matemáticas para que -siendo la z la determinante de la altura de un punto en el espacio-: una z máxima, de una pieza mandibular, esté más o menos próxima a una z mínima de una pieza maxilar; que un punto (de cúspide) -con una determinada x,y- maxilar, coincida con otro –con la misma x,y- mandibular, pero con distintas aunque casi idénticas z, dándose el contacto oclusal. Y de esta forma, con sucesivas relaciones (matemáticas) se construiría una oclusión tendente a la excelencia; matemáticamente desarrollada.
Así podría confeccionarse, automáticamente, una oclusión geométrica, dando, por ejemplo, solamente: la posición base de cada pieza, la x,y de las cúspides de una hemiarcada, y la altura de su plano oclusal, y automáticamente se generarían las cúspides agonistas y antagonistas, y la morfología dental completa de ambas arcadas. Se tendrían que añadir los datos correspondientes a los dientes anteriores, a las ATMs y las fórmulas de relación de las pendientes.
Distintos autores han desarrollado relaciones métricas en oclusión. Algunos han simplificado el proceso, como partida, para ir añadiendo variantes; así, pueden usarse valores standard, normales, del ángulo cuspídeo para fabricar la morfología oclusal en CAD/CAM, -cuando la creación del esquema oclusal es de novo-, según Hobo y Takayama; y el uso de varios valores fijos de partida, universalmente aceptados, en lugar de la medida directa de la pendiente condilar es, según los mismos autores, muy importante en el desarrollo extenso de los sistemas de CAD/CAM. Así, el procedimiento de "twin-stage" propuesto por estos autores, en su libro “Oral Rehabilitation”, proporciona una solución en la producción de una oclusión dinámica tridimensional para el CAD/CAM.
Otra técnica, consiste en el encerado virtual, mediante un modelado CAM, siguiendo las etapas de Shillimburg, o Kuwata, elaborando paso a paso la morfología oclusal, orientada a su enfrentamiento con el antagonista, encaminando los volúmenes cuspídeos como en el encerado progresivo clásico, gota a gota. Se realizaría su construcción virtual en la pantalla del ordenador, pudiendo estar facilitada su manipulación, mediante “espátulas de encerado virtual”, utilizando los digitalizadores de brazo articulado, con los que se pueden disponer los volúmenes necesarios, en la posición espacial que se desee. (El mejor sistema de “ratón” tridimensional comercializado, con opciones para aplicaciones médicas: el MicroScribe G2 y MX).
No obstante, el modelado dental se puede realizar siempre, aunque sea a través del clásico ratón del ordenador, de forma virtual, con la imagen tridimensional en la pantalla, utilizando diferentes procedimientos, con el software adecuado: