Los traumas dento-alveolares suelen ser imprevisibles, por lo general causan alarma y desconcierto tanto en el afectado como en los allegados. En este caso, una joven de 18 años.
Llega a la consulta esta paciente, remitida desde Urgencias de un hospital de Málaga. A permanecido 7 horas sin poder cerrar la boca. ( Figuras 1 y 2 )
Fig.1
Fig.2
Relata que estaba en la piscina flotando boca arriba, cuando accidentalmente recibe un golpe directo en la zona anterior de su boca asestado por el pié de otro bañista que en ese momento se lanzaba en picada.
El golpe causa una fractura ósea con desplazamiento hacia palatino, de los dientes 11 y 12. Queda imposibilitado el cierre bucal.
El cuadro clínico se presenta aparatoso, doloroso, fascies dolorosa intensa, fluxión de la zona, desplazamiento hacia palatino de hueso y dientes 11 y 12, labios con solución de continuidad.
A esto se suma los componentes psicológicos: ansiedad, miedo, impotencia, exacerbada por la incapacidad del cierre bucal, salivación excesiva constante y sanguinolenta, deglución más que difícil e incómoda, etc.
No se observa a simple vista fracturas individuales de los dientes comprometidos, luego se comprueba con radiografías.
Se hace perentorio conseguir la remisión del cuadro a la brevedad posible.
MATERIALES
- Anestesia intraoral local
- radiografías intraoral digital
- Sutura
- alginato
- acrílico de autopolimerización
PROCEDIMIENTO 1. Colocamos anestesia local vestibular y palatina 2. Reposicionamos la zona desplazada a su posición correcta, zona dento-alveolar de dientes 11 y 12 ( Figura 3)
3. Radiografías intraorales de la zona afectada, para confirmar la integridad de las raíces dientes 11 y 12, como también de los vecinos a la zona en cuestión. ( Figura 4 ), se observa la línea de fractura alveolar divisoria con el 21 .
Fig. 4
4. Impresión superior con alginato, teniendo especial cuidado al momento de retirar la impresión. Ayuda pedirle al paciente que infle los carrillos juntando los labios y soplando al tiempo que el operador tracciona la cubeta por su parte posterior hacia abajo y adelante.
5. A continuación reposición de los tejidos blandos mediante sutura, NO ANTES DE LA IMPRESION. Habría riesgo de desgarre. ( Figura 3)
6. Dejamos a la paciente mordiendo algodones y gasas a modo de apoyo anterior, permitiéndole cerrar la boca en situación de descanso, mientras confeccionamos la placa acrílica. Colocación de revulsivo local de hielo sobre la zona afectada.
7. Confección, pulido y adaptación del Yunes (placa acrílica de contención tipo gotera) en mordida ligeramente elevada, cuidando de mantener una relación céntrica, conservando la LINEA MEDIA: FRENILLO INFERIOR FRENTE AL FRENILLO LABIAL SUPERIOR EN POSTURA RELAJADA. (Figuras 5 y 6)
8. Revisión de los movimientos de lateralidad y propulsión anterior de la boca con papel de articular, para facilitar la masticación, ya que el paciente deberá comer con su aparato los primeros 10 días.
9. Colocación de la placa acrílica en boca sellando la zona herida con cemento quirúrgico, como si se tratase de un rebasado.
10. Medicación ad hoc.
11. Control y retiro del cemento en 10 días. (Figuras 7 y 8 )
Fig. 7
Fig. 8
El Yunes permanecerá en boca “suelto y flojo” hasta la REMISIÓN TOTAL DEL CUADRO.
12. Posteriormente se controlará la vitalidad de los dientes implicados y próximos. Se harán las endodoncias necesarias. Existen casos donde dientes contiguos al trauma sufren necrosis pulpar.
Un poco de historia
El Yunes (placa acrílica que se usó) permite al paciente hablar, tragar, COMER, etc. manteniendo el área de la fractura, protegida de fuerzas directas durante su proceso de recuperación.
Posteriormente, puesto suelto y flojo en boca, el paciente juega con él de manera inconciente, ejecutando movimientos reflejos orales, que de por sí constituyen estímulos constantes a la irrigación y recuperación fisiológica de de la zona.
Esta es nuestra experiencia.
NOTA: Las imágenes están en orden cronológico. La Figura 9 es un aparato YUNES de otro caso, es solo para mostrarlo.